Ya sabes que elegir tus estudios es una decisión muy importante

Tu decisión solo es buena si es buena para ti.

 

No tiene que ser buena para tu madre ni para para tus amigos. Tiene que ser buena para ti.

Porque tienes al menos un amigo que se va a equivocar de carrera.

Empezará como todos: ilusionado y lleno de ganas.

Unos meses después estará algo harto. Ni tu ni él mismo sabréis si es porque la carrera es difícil o porque realmente no le gusta. Se suele decir que el primer año es muy duro y que sirve de filtro. Seguramente sea ese el problema.

Si tiene suerte, será consciente de haberse equivocado lo antes posible y empezará otros estudios, o se pondrá a trabajar, y seguirá con su vida habiendo perdido uno o dos años y unos miles de euros.

Si no tiene suerte terminará la carrera, empezará a trabajar de lo suyo y ahí se dará cuenta de que se equivocó. La solución buena sigue siendo cambiar de estudios o trabajo y seguir con tu vida, pero es mucho más difícil de tomar.

Se va a sentir un fracasado. No lo será, pero va a pensar que sí.

Va a sentir que ha perdido un tiempo precioso.

Si no decide cambiar su camino, lo mismo se vuelve un amargado.

Con esto no quiero decirte que si eliges la carrera adecuada todo será color de rosas.

No eres idiota, sabes que habrá momentos difíciles y puede incluso que pienses en dejarlo. Si el esfuerzo merece la pena solo puedes saber tú.

Y solo depende de si el futuro que te ofrece esa carrera te ilusiona.

"No quiero equivocarme, ¿cómo elijo una carrera?"

 

No equivocarte tiene dos partes:

1. La primera parte tiene que ver con esa ilusión

Esto es totalmente personal y seguro que gran parte del trabajo ya lo tienes hecho.

Igual no quieres decírselo a nadie porque no sabes si te dará la nota de selectividad, pero ya tienes una idea en mente de qué quieres estudiar.

Esa intuición es muy importante, no lo olvides.

2. La segunda parte tiene que ver con cómo encaja esa ilusión con la realidad

Aquí te vamos a ayudar a que compruebes si tus expectativas se parecen a la realidad que te vas a encontrar en la universidad y en el trabajo.

¿A que me refiero con esto? Te lo explico sencillo:

– Me muero de ganas por ser arqueólogo. Desde que vi Indiana Jones, sueño con visitar países exóticos, encontrar templos perdidos y esquivar trampas mortales acompañado de un mono y una pistola.

– Ya, pero los arqueólogos se pasan la vida en un laboratorio, con tablas de Excel y, si tienen muchísima suerte, desentierran piedras con un pincel diminuto a pleno sol.

– Ah, pues eso no me va tanto…

Esto te puede pasar con cualquier carrera.

Empecemos por los datos objetivos.

En este comparador verás la calidad del trabajo que se consigue tras estudiar esa carrera. (si hay mucho paro y el sueldo medio entre otras cosas).

En la vida no es todo trabajo y un trabajo que te gusta pero no te permite vivir bien puede ser un problema.

 

Hay otros temas que son más difíciles de medir y tienen más relación con esa ilusión por hacer una determinada carrera.

Aquí te cuento cómo es el día a día de la carrera. Lo bueno y lo malo.

Si eres capaz de imaginarte en esa posición, te gustan las partes buenas y te motivan los desafíos que suponen las partes malas; entonces vas por buen camino.

 

Lo mismo con el trabajo. Ahora lo ves muy lejos, pero pronto estarás trabajando.

Y tu carrera profesional va a durar casi 10 veces más que tu carrera universitaria.

Merece la pena pensar cómo será tu futuro laboral.

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